Eficiencia energética mediante sistemas pasivos

En David Carrió sabemos que los tiempos están cambiando, el cambio climático es ya una realidad, y entre todos tenemos que aportar soluciones al respecto. Por eso, desde los altos cargos se está empezando a imponer que los edificios de nueva construcción se construyan en base a unos estándares de consumo de energía mínimos.

Por este motivo, queremos que seas consciente de la importancia de construir una vivienda eficiente, es decir, que tenga las características y el diseño adecuado para emitir la mínima cantidad de CO2 a la atmosfera, y así contribuir en la detención del cambio climático.

Para conseguir que una vivienda sea eficiente en las diferentes épocas del año y poder reducir la factura de la luz equivalente a disminuir las emisiones de C02, no basta con tener instalaciones de energía renovable como puede ser la fotovoltaica, aerotermia, geotérmica o eólica, sino que hay que diseñar la vivienda pensando en la situación del terreno y en los elementos que la envuelven.

Los sistemas pasivos son mecanismos que se piensan en la fase de diseño y se ejecutan en la construcción, pero lo más importante es que no tienen ningún gasto ni mantenimiento en el futuro.

A continuación, te enseñamos 5 sistemas pasivos para conseguir que una casa sea eficiente:

Alto aislamiento térmico

El aislamiento es un aspecto clave para ahorrar energía en la edificación. Aumentar el espesor de los aislamientos térmicos reduce las pérdidas de calor en invierno y las ganancias de calor en verano. Con una baja transmitancia térmica de los cerramientos exteriores baja también la demanda de energía para climatizar los edificios.

En función del clima, se puede optimizar el espesor del aislamiento térmico hasta encontrar el punto de inflexión, a partir del cual el aumento de grosor es muy poco relevante para la mejora de la eficiencia energética teniendo en cuenta el incremento del coste.

Hermeticidad de la envolvente térmica

Para garantizar un menor consumo de energía se requiere una excelente estanqueidad de la envolvente del edificio. Es importante que una sola capa hermética al aire cubra todo el edificio para evitar orificios y flujos de aire entre el interior y el exterior a través de grietas y huecos.

Ausencia de puentes térmicos

Para garantizar la estanqueidad y el aislamiento térmico deseado, se controla de forma rigurosa la eliminación de los puentes térmicos ya que perjudican la eficiencia energética del elemento constructivo.

Los puentes térmicos son lugares de geometría lineal o puntual del cerramiento exterior donde el flujo de energía es más grande respecto a la superficie «normal» del cerramiento. Hay que tener mucho cuidado a la hora de resolver los encuentros de los muros de cerramientos con las carpinterías, al igual que los pasos de instalaciones.

Ventanas y puertas de altas prestaciones

Las zonas más débiles de la envolvente de un edificio son las ventanas. Por ello, es fundamental contar con carpinterías y vidrios de muy alta calidad con el fin de limitar al máximo la fuga de energía a través de ellas.

Se ha de poner mucha atención en su correcta ubicación y ejecución, utilizando ventanas con doble o triple vidrio y además optar por vidrio bajo emisivo, es decir, aquel que refleja el calor al interior de la vivienda en invierno, y lo mantiene en el exterior en verano.

Ventilación mecánica con recuperación de calor Consiste en recuperar gran parte de la energía que sale hacia fuera, renovando el aire utilizado, de malas características higiénicas,  para pre-acondicionar el aire fresco y conseguir mayor calidad del aire

Comparte este post

Share on facebook
Share on linkedin
Share on twitter
Share on email

Explora otros post

Formulario de contacto